Al Barari nació en 2005 de la mano del empresario emiratí Zaal Mohammed Zaal, cuya familia tiene una larga tradición en horticultura y paisajismo. La idea fundacional era audaz para la época: en un mercado dominado por torres de cristal, construir un barrio residencial donde la vegetación precede a la arquitectura.
Una visión centrada en la naturaleza
El propio nombre, derivado de la palabra árabe para naturaleza salvaje, resume esta filosofía. Más de la mitad de los 15,3 millones de pies cuadrados de la comunidad se dedican a jardines temáticos, láminas de agua y biodiversidad. La revista Vogue ha destacado a Al Barari como un referente de vida lujosa y sostenible.
Un posicionamiento de nicho en el mercado de los EAU
En lugar de multiplicar proyectos, Al Barari apostó por la profundidad: un único plan maestro desarrollado fase a fase que hoy reúne:
- villas y residencias de máximo nivel;
- edificios de apartamentos integrados en el paisaje;
- comercios, restaurantes y espacios de bienestar;
- jardines y viveros que estructuran toda la comunidad.
Según la presentación oficial del grupo, su experiencia abarca más de 15 complejos, unas 500 villas y más de 2.000 unidades residenciales, con referencias citadas en Líbano, Turquía, Marruecos y Portugal, además de los Emiratos. En Dubái, Al Barari ocupa un lugar singular: el del promotor que convirtió la ecología en un argumento de lujo mucho antes de que la sostenibilidad se pusiera de moda en el emirato.

